Un día hablando me dijo que no sabía cómo decorar el salón del banquete y mi cabeza empezó a dar vueltas, la volví loca con mil ideas y al final optó por un Candy Bar, que por supuesto yo gustosa me apunté a organizar...jajaja. Fué todo un éxito...
Llegué al restaurante a las nueve y media de la mañana,aompañadas de mi hermana y mi marido, a las doce me fuí y volví a las dos con niños, maquillada y con los tacones puestos a terminar de colocar las cámaras desechables en las mesas de invitados y las mariposas en los centros de flores, nos fuimos de allí a las ocho y media de la tarde, agotados de divertirnos, de bailar y de reír. Ni qué decir que la novia estaba guapísima.
Espero de todo corazón que las vida los trate bien y que nunca se les acabe el amor......













